Actualizado en 20/06/2013

REFLUJO GASTROESOFÁGICO | Síntomas

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) ocurre cuando el contenido depositado en el estómago frecuentemente retorna de manera indebida al esófago, ocasionado la lesión de este órgano por exposición a sustancias ácidas (esofagitis).

¿Qué es el reflujo gastroesofágico?

El esófago es un órgano hueco, una especie de tubo que une la boca al estómago; posee aproximadamente 40 cm, desciende por todo el tórax y desemboca en el estómago, ya dentro de la cavidad abdominal. En el enlace entre el esófago y el estómago existe un esfínter, llamado esfínter esofágico inferior, una estructura muscular en forma de anillo que controla la entrada de alimentos en el estómago e impide el retorno de los mismos para el esófago. El esfínter es una especie de puerta que aísla el esófago del estómago, se abre para dejar la comida pasar y luego se cierra para evitar que ésta regrese.

El esfínter esofágico inferior (EEI) se localiza inmediatamente debajo del diafragma, que es la estructura que separa el tórax del abdomen. Cuando el esfínter funciona correctamente, éste impide que el contenido dentro del estómago regrese al esófago, incluso cuando nos acostamos o estamos con la cabeza hacia abajo.

Reflujo gastroesofágico
Esfínter esofágico inferior

A pesar de la presencia del esfínter, es normal que esporádicamente los alimentos refluyan hacia el esófago, pudiendo llegar hasta la boca, principalmente después de la ingestión de grandes cantidades de comida. Normalmente es un bolo alimenticio que sube como una sensación de quemazón o ardor y deja la boca con gusto ácido. El reflujo puede ocurrir cuando comemos mucho y dilatamos el estómago, aumentando la presión en su interior.

No todo reflujo llega a la boca, muchas veces se restringe al esófago y produce apenas la sensación de acidez, cuando mucho. El reflujo puede permanecer como una enfermedad silenciosa durante mucho tiempo.

El estómago es recubierto por una mucosa resistente a la extrema acidez del jugo gástrico, lo que no ocurre con el esófago. Cada vez que ocurre un reflujo del contenido estomacal hacia el esófago, este sufre por la acidez del mismo. Como la mucosa del esófago no tiene protección para sustancias ácidas, las personas que presentan reflujo con frecuencia desarrollan, con el tiempo, lesiones similares a las quemaduras, lo cual lleva a la esofagitis (inflamación del esófago).

¿Pero por qué ocurre entonces el reflujo gastroesofágico?

El reflujo ocurre siempre que el esfínter esofágico inferior (EEI) presenta algún defecto en su funcionamiento. Esto sucede por varias razones:

Cuando comemos mucho y dilatamos el estómago, el anillo esfinteriano tiene mayor dificultad en cerrarse.

Algunas sustancias parecen colaborar para un mayor relajamiento del esfínter. Entre ellas el cigarro, refrescos (gaseosas o sodas, según el país) y bebidas alcohólicas (más detalles abajo).

Personas obesas también presentan alteración en el funcionamiento del esfínter.

Durante el embarazo, por las alteraciones mecánicas y hormonales propias del período de gestación, también ocurre un relajamiento del EEI, favoreciendo el aparecimiento del reflujo gastroesofágico.

Todavía, el principal factor relacionado a la ERGE es la hernia de hiato o hernia hiatal.

¿Qué es la hernia de hiato?

Llamamos de hernia a toda protusión de una estructura u órgano a través de un orificio. Traduciendo: cada vez que un órgano sale de la posición normal y “se resbala” a través de una abertura hacia adentro de otro lugar, se le denomina herniación.

La hernia de hiato es una profusión por parte del estómago hacia el tórax, a través del orificio del diafragma. Vea el gráfico abajo:

Hernia de hiato
Hernia hiatal

La hernia hiatal por deslizamiento (imagen de en medio) es la más común y corresponde al 95% de los casos. Nótese que cuando ocurre la herniación por parte del estómago hacia el tórax, el esfínter esofágico que estaba justo abajo del diafragma también es llevado hacia arriba, de tal manera que no consigue funcionar correctamente.

Aun no se sabe concretamente cuál es la causa de la hernia de hiato.

Síntomas del reflujo gastroesofágico

Ahora que ya sabemos lo que es una hernia de hiato y lo que es el reflujo gastroesofágico, podemos entender sus principales síntomas.

Pirosis o acidez: es la sensación de quemazón o calor en el pecho, normalmente irradiada desde la parte superior del abdomen hasta la garganta. Suele ocurrir después de comer, cuando el estómago lleno propicia el reflujo.

Regurgitación: es el retorno del contenido alimentario hasta la boca, con gusto ácido y amargo. Regurgitaciones frecuentes pueden producir lesiones erosivas de los dientes. Nauseas y vómitos son poco comunes, sin embargo pueden ocurrir en algunos pacientes.

Dolor en el pecho: algunos pacientes presentan dolor toráxico que recuerda dolor de angina.

Tos, ronquera y asma: el reflujo de material ácido hacia la parte inferior de la garganta puede llevar, en algunos casos, a tos crónica y alteraciones en la voz. En personas susceptibles, el reflujo puede desencadenar crisis de asma.

Dolor de garganta: dolores de garganta crónicos, sin causa aparente y sin otras señales de infección, como fiebre, pueden ser señal de enfermedad de reflujo gastroesofágico.

Exceso de saliva: algunos pacientes con reflujo se quejan de salivación excesiva.

Complicaciones del reflujo

La exposición continua de material ácido en el esófago lleva, a largo plazo, a complicaciones de la ERGE.

Ulceraciones: la presencia de esofagitis grave puede producir úlcera y erosiones en la pared del esófago, causando muchas molestias.

Estenosis del esófago: la inflamación del esófago puede ser tan grande que el edema (hinchazón) formado en el área puede dificultar el paso de los alimentos. El enfermo se queja de sensación de obstrucción en la garganta y del impacto de los alimentos ingeridos.

Dismotricidad esofágica: el esófago es un órgano muscular que a través de contracciones secuenciales empuja el alimento ingerido en dirección al estómago. Contrario a lo que pueda parecer, no es la fuerza de la gravedad la que lleva la comida hacia abajo. Desde luego ayuda, pero podemos colocarnos cabeza abajo y aun así la comida llegaría al estómago.

Con la inflamación crónica causada por la agresión ácida, la inervación y la musculatura del esófago comienzan a tener dificultades en la sincronización de los movimientos, dificultando el transporte de alimentos de la boca al estómago, colaborando también con los síntomas de impacto y obstrucción de la garganta.

Esófago de Barret: la agresión crónica a las células del esófago por el ácido estomacal hace que éstas sufran transformaciones y lleguen a tener características de células intestinales. A esa alteración estructural del tejido esofagiano damos el nombre de esófago de Barret. Esas células alteradas presentan mayor riesgo de transformación en cáncer, pudiendo llevar al adenocarcinoma del esófago. Por lo tanto, un reflujo continuo que lleva a la esofagitis es un factor de riesgo de cáncer de esófago.

La mayoría de las veces, el reflujo y la esofagitis son diagnosticados a través de una endoscopia digestiva alta. Es importante destacar que hasta el 25% de los pacientes con reflujo pueden tenerlo de forma leve, sin que la endoscopia digestiva presente alteraciones. Una endoscopia normal no descarta el diagnóstico de ERGE.

Gravedad de la esofagitis

Existen dos clasificaciones que clasifican la gravedad de las lesiones en el esófago a partir de lo encontrado en la endoscopia digestiva alta:

Clasificación de Savary-Miller = Varía de 0-5. Cuanto mayor el grado, más grave es la lesión, siendo el grado 5 indicador de esófago de Barret.

Clasificación de Los Angeles = Varía de A-D, siendo A la lesión más leve y D la más grave.

Tratamiento del reflujo gastroesofágico

El tratamiento del reflujo depende del grado del mismo. Casos leves pueden ser tratado apenas con cambios en los hábitos de vida, mientras que en casos más graves pueden necesitar intervención quirúrgica.

1.) Alteraciones en los hábitos de vida

Elevación de la cabecera de la cama. Puede colocarse algún bloque debajo de los pies de la cama para elevarse la cabecera a unos 20 cm. Personas con el EEI incompetente presentan empeoramiento del reflujo al acostarse, cuando la gravedad ya no dificulta que el contenido gástrico alcance el esófago.

No acostarse por lo menos entre 1 hora y media – 2 horas después de las comidas. Evite comer grandes cantidades de una sola vez. Cuanto más lleno queda el estómago, mayor será el riesgo de reflujo.

Algunas bebidas y alimentos empeoran los síntomas de quien tiene ERGE, entre ellos: alcohol, refrescos de cola (bebidas de soda), frituras, picantes, chocolate, jugos (sumos) cítricos y salsa de tomate.

Evitar el cigarro.

Masticar chicles después de las comidas reduce los síntomas en algunos pacientes.

2.) Medicamentos

Aquellas personas que presenten síntomas moderados o en los cuales las medidas en los hábitos no surtieron efecto, deben ser tratados con medicamentos a fin de impedir una esofagitis más grave y el aparecimiento del esófago de Barret.

Los inhibidores de la bomba de protones son drogas que disminuyen la secreción de ácido por el estómago, disminuyendo así el riesgo de lesión de esófago en aquellos con reflujo. Los más conocidos son: Omeprazol, Lansoprazol y Pantoprazol. La Ranitidina pertenece a otra clase de drogas, pero también reduce la acidez estomacal, por lo tanto su potencia es inferior a la de los inhibidores de la bomba de protones. El tiempo mínimo de tratamiento es de 8 semanas.

3.) Cirugía

La cirugía para restablecer la capacidad del EEI puede ser necesaria en los pacientes que no respondan a las medidas arriba señaladas y mantengan síntomas intensos. Enfermos con esofagitis grave, estenosis del esófago o con esófago de Barret también son candidatos a cirugía.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez
Versión en portugués: HÉRNIA DE HIATO | Refluxo gastroesofágico | Sintomas