Actualizado en 19/06/2013

APENDICITIS | Síntomas y tratamiento

Apendicitis es el nombre que se le da a la inflamación de la apéndice, cuadro que se presenta con frecuencia como un intenso dolor abdominal. Generalmente se trata de una emergencia médica que necesita de tratamiento quirúrgico. Si no es tratado a tiempo, existe el riesgo de rotura e infección generalizada. La apendicitis puede ocurrir en cualquier edad, sin embargo es más común en adolescentes y adultos jóvenes. En este texto explicaremos lo que es la apéndice y cuáles son los tratamientos y síntomas de la apendicitis aguda.

¿Qué es la apéndice?

Apéndice
Apéndice

La apéndice es una prolongación del ciego, que es la región donde se encuentra la comunicación entre el intestino delgado y el intestino grueso (colon). Tiene aproximadamente 10 cm de longitud y tiene un fondo ciego. Su forma es similar a la de un verme (lombriz intestinal), por eso también se le conoce como apéndice vermiforme. Otra fácil analogía sería la de un dedo de guante.

La pared del apéndice contiene tejido linfático y participa en la producción de anticuerpos. El apéndice también sirve como depósito de bacterias intestinales que ayudan en el proceso de digestión.

Es común aprender en el colegio que la apéndice es un órgano sin función, lo cual no es del todo una equivocación. La apéndice parece ser apenas un resquicio evolutivo, que si no es del todo inútil, tampoco parece hacer falta cuando es retirado quirúrgicamente.

¿Por qué la apéndice se inflama causando la apendicitis?

La apéndice normalmente produce un volumen constante de mucosidad que es drenada hacia el ciego y se mezcla en las heces. Su gran problema es que es la única región de todo el tracto gastrointestinal que tiene un fondo ciego, o sea, es un tubo sin salida, como un dedo de guante. Cualquier obstrucción en el drenaje de la mucosidad hace que ésta se acumule, causando dilatación de la apéndice. Conforme el órgano se hace más grande, comienza a haber compresión de los vasos sanguíneos y necrosis de su pared. El proceso puede evolucionar hasta romper la apéndice, lo que es llamado de apendicitis supurada.

Existen varias causas para la obstrucción de la apéndice. En los jóvenes, es común un aumento de los tejidos linfáticos en respuesta a alguna infección viral o bacteriana. Como el diámetro interior de la apéndice tiene menos de un centímetro, cualquier aumento en su pared puede obstruir la salida. En longevos, lo más común es la obstrucción por pedazos resecados de heces. También existe la posibilidad de obstrucción por tumores o por lombrices intestinales.

Cuando el apéndice queda obstruido e inflamado, las bacterias que viven en el interior de los intestinos consiguen atravesar su pared y alcanzar la circulación sanguínea y el peritoneo (membrana que recubre todo el tracto intestinal). Este proceso es llamado de translocación bacteriana y es responsable de gran parte de los síntomas de la apendicitis.

Síntomas de la apendicitis

El ciego y la apéndice quedan en el cuadrante inferior derecho del abdomen, por eso una apendicitis se presenta típicamente como un dolor en esta región. El problema es que en fases iniciales, cuando solamente hay distensión de la apéndice, incluso sin intensa inflamación a su alrededor, los síntomas pueden ser muy vagos y no necesariamente localizados en este sitio.

En el inicio de la apendicitis, el dolor puede ser difuso, normalmente localizado en la región del estómago o en la proximidad del obligo. La apéndice es apenas enervada y su inflamación aislada es mal percibida por el cerebro. Sólo cuando el peritoneo, este sí rico en terminaciones nerviosas, queda inflamado, el cerebro consigue identificar de forma más precisa la región afectada. El cuadro típico es el de un súbito dolor, alrededor del ombligo, que se torna más intenso conforme se dirige hacia el cuadrante inferior derecho.

Nauseas, vómitos y fiebre son síntomas comunes en las fases avanzadas de la apendicitis. También puede haber diarrea o presión de vientre.

Cuando la inflamación y la distensión provocan la perforación de la apéndice, ocurre una peritonitis (inflamación del peritoneo). El paciente con peritonitis presenta intenso dolor y el abdomen suele quedar duro como una piedra. El enfermo siente dolor con estímulos simples como pisar el suelo o cambiar de posición. Este cuadro grave suele presentarse con sepsis.

Apendicitis crónica

Algunos pacientes presentan cuadros de obstrucción intermitente de la apéndice, habiendo desobstrucción espontánea siempre que la presión dentro de la luz queda elevada. Imagine un pedazo resecado de heces alojado exactamente en la salida de la apéndice, que ahora ya no tiene cómo escurrir la mucosidad producida. Si ese pedacito de heces no estuviese bien pegado, conforme la presión dentro de la apéndice sea mayor, acabará siendo empujado por el exceso de mucosidad acumulada y la obstrucción desaparecerá. Es un ejemplo de una apéndice que se inflama y desinflama repetidamente. La apendicitis crónica se presenta como un cuadro de dolor abdominal cíclico que suele ser difícil de diagnosticar.

Diagnóstico de la apendicitis

Como en cualquier enfermedad, el diagnóstico comienza por la evaluación de las señales y síntomas del historial clínico y del examen físico. Tal como se explicó antes, la apéndice es poco enervada y cuando aún no hay inflamación de los órganos a su alrededor, como, por ejemplo, del peritoneo, pueden incluso no existir señales claras de apendicitis en el examen físico.

Conforme la inflamación progresa, se torna fácil detectar un intenso dolor al palpar profundamente el cuadrante inferior derecho del abdomen. Cuando existe peritonitis, el paciente siente mucho dolor durante el examen físico en el momento en que apretamos el abdomen con una de las manos y súbitamente la retiramos. Este dolor al descomprimir es típico de procesos inflamatorios del peritoneo.

Los exámenes de laboratorio también son útiles, ya que los pacientes con peritonitis suelen presentar un número elevado de leucocitos en el hemograma (leucocitosis).

No obstante, una sospecha clínica o un hallazgo de laboratorio de un peritoneo inflamado no es suficiente para que consolidemos el diagnóstico de la apendicitis, ya que existen varias causas de la peritonitis (ver a continuación en diagnóstico diferencial).

Casos típicos de apendicitis, principalmente si son avalados por médicos con experiencia, pueden ser diagnosticados sin mayores dificultades, pero actualmente es muy común y fácil solicitar exámenes de imagen para confirmar el diagnóstico. Los dos exámenes más solicitados son la ultrasonografía y la tomografía computarizada, siendo esta última la más indicada en casos dudosos o con sospechas de complicaciones.

Diagnóstico diferencial de la apendicitis

La apendicitis es una de las principales causas de dolor y necesidad de cirugía abdominal. Otros procesos inflamatorios dentro del abdomen pueden ser parecidos a los síntomas de la apendicitis, como:

Diverticulitis.
Enfermedad de Crohn.
Enfermedad inflamatoria pélvica.
Diverticulitis de Merckel.
Ileítis aguda (inflamación del íleon).

Tratamiento de la apendicitis

El tratamiento de la apendicitis es quirúrgico, pudiendo realizarse de modo tradicional y a través de laparoscopia. La vía laparoscópica es preferible en personas obesas y longevos y cuando el diagnóstico aún no es 100% confirmado a la hora de la cirugía.

La cirugía es inmediatamente indicada en aquellos casos con menos de 3 días de evolución. En los casos en que el paciente demora en buscar atención médica, la inflamación puede ser tan grande que llegue a dificultar la acción del cirujano, aumentando así el riesgo de complicaciones. En estos casos, si la tomografía computarizada demuestra presencia de mucha inflamación alrededor de la apéndice, con formación de absceso, puede ser preferible tratar la infección con antibióticos durante algunas semanas antes de recurrir a la cirugía.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: APENDICITE | Sintomas e tratamento