Actualizado en 21/06/2013

7 SÍNTOMAS DEL ACV (Accidente cerebrovascular)

El ACV, popularmente llamado de derrame cerebral, es la sigla correspondiente a accidente cerebrovascular, el término médico usado cuando una parte del cerebro sufre infarto, generalmente debido a una falla en la circulación de la sangre. El ACV también puede ser llamado de AVE (accidente vascular encefálico), una designación más correcta, ya que el encéfalo engloba no sólo el cerebro, sino también el cerebelo, el hipotálamo y el tronco cerebral, áreas del sistema nervioso central susceptibles de sufrir infarto.

En este texto vamos a abordar 7 señales y síntomas clásicos del ACV que deben servir de alerta para que el paciente busque atención médica inmediatamente. La atención inmediata en los casos de ACV es esencial, pues el tratamiento sólo es eficaz si se inicia en las primeras horas del infarto cerebral.

Si desea más explicaciones sobre otros síntomas posibles del ACV, factores de riesgo, diferencias entre ACV isquémico, ACV hemorrágico y ataque isquémico transitorio, además de las opciones de tratamiento, lea: ACV | DERRAME CEREBRAL | Síntomas y tratamiento

Síntomas del ACV


Debilidad en los miembros

Una señal típica del ACV es la súbita debilidad asimétrica de los miembros. Generalmente la falta de fuerza afecta un brazo, una pierna o un brazo y una pierna en apenas un lado del cuerpo. La pérdida de fuerza motora puede variar desde una debilidad muy suave hasta la parálisis total. Una debilidad motora súbita y unilateral es típica. No es común que en el ACV ambas piernas o ambos brazos sean afectados al mismo tiempo, con la misma intensidad. Somnolencia, hormigueo o una sensación de leves picadas de agujas pueden también estar presentes.

La parálisis, o una casi parálisis, es fácilmente identificable por el paciente y sus familiares. La dificultad surge cuando la pérdida de la fuerza es discreta. En ese caso, se puede realizar un test simple: levante los brazos y manténgalos por unos segundos alineados a los hombros (posición de momia o sonámbulo). Si uno de los brazos comienza a caer involuntariamente hay un fuerte indicio de debilidad motora. El mismo test puede realizarse con las piernas, basta sentarse y levantar las piernas, dejando las rodillas estiradas.

La parálisis de los miembros suele surgir rápidamente, inclusive puede iniciar con hormigueo y leve debilidad, evolucionando hacia una franca pérdida de fuerza sólo después de algunas horas.

Asimetría facial

La parálisis facial unilateral es otra señal típica del ACV.

El desvío de la boca en dirección contraria al lado paralizado es la señal más común perceptible. Observe la figura al lado. Este paciente presenta una parálisis facial del lado izquierdo. Nótese que la boca se desvía hacia el lado derecho y la comisura labial desaparece a la izquierda, quedando más prominente a la derecha.

Síntomas ACV
Parálisis facial unilateral – Síntomas del ACV

En el ACV, la parálisis suele preservar la mitad superior de la cara, de manera que el paciente es capaz de fruncir el ceño y levantar cejas. Esta pista es importante porque en la parálisis de Bell, cuadro causado por la inflamación del nervio facial, toda la hemicara del paciente queda paralizada.

Otras señales y otros síntomas de un ACV, y no de la parálisis de Bell, son la pérdida de fuerza en otras áreas del cuerpo, como miembros, alteraciones en el habla, pérdida de la visión, desequilibrios o cualquier otro síntoma típico de ACV asociado. La parálisis de Bell afecta única y exclusivamente el rostro.

En algunos casos la parálisis facial es más discreta y puede pasar desapercibida por los familiares. Una señal para saber si la boca está desviada es pedir al paciente que sonría o silbe. Si hubiese parálisis, ésta sería notada por medio de estas indicaciones.

Alteraciones del habla

Otra señal típica del ACV es la alteración del habla y del discurso. El paciente con ACV puede presentar una gama de disturbios que al final se caracterizan por una dificultad al hablar. Las dos alteraciones más comunes son la afasia y la disartria.

La afasia es la incapacidad del paciente de nombrar objetos y cosas. El paciente no logra hablar normalmente pues no logra nombrar cosas simples como colores, números y objetos. En algunos casos el paciente ni siquiera es capaz de repetir una palabra dicha por un familiar. Dependiendo de la afasia, el paciente puede pensar en el objeto, entender su significado, pero simplemente no sabe cómo decir su nombre. Es una pérdida del lenguaje verbal. El discurso puede ser confuso, pues el paciente sólo logra decir algunas palabras, siendo incapaz de decir otras.

Muchas veces el paciente tampoco logra escribir el nombre de esos objetos. Hay algunos tipos de afasia en que el paciente deja de comprender lo que algunas palabras significan, no logra hablar, no entiendo a los demás y no logra entender lo que está escrito. En este caso el paciente pierde la habilidad del lenguaje globalmente.

La disartria es otro disturbio del habla y se presenta como una dificultad de articular las palabras. El paciente entiende todo, pero le falta habilidad motora para mover los músculos del habla y articular correctamente las palabras. El paciente incluso consigue nombrar cosas, pero lo hace de forma confusa, a veces incomprensibles para el que está escuchando.

Confusión mental

Una alteración del discurso también puede ocurrir por desorientación y confusión mental. El paciente puede perder la noción del tiempo, sin ni siquiera saber el año o el mes en que está. Puede también quedar desorientado espacialmente, sin reconocer el lugar en el que se encuentra. Estas alteraciones son comunes en pequeños ACV’s en ancianos. Múltiples y pequeños ACV’s pueden llevar a la demencia.


Alteraciones en el caminar

El paciente con ACV puede tener dificultad para andar. Esta alteración del caminar puede ser causada por desequilibrios, por disminución de la fuerza en una de las piernas o incluso por alteraciones en la coordinación motora responsables por el acto de caminar. En este último caso, el paciente mantiene la fuerza preservada en los miembros inferiores, no obstante anda de modo descoordinado; tiene dificultad en dar pasos.

Hay casos en que el ACV puede causar mareos, por lo cual el paciente no logra andar por encontrarse mareado. No obstante, lo más común es que el paciente no se sienta mareado, sin embargo aun así no tiene equilibrio al andar. En realidad, puede que el paciente no logre ni siquiera mantenerse de pie, de tal manera que se cae hacia un lado u otro sin tener apoyo.

Crisis convulsiva (convulsiones)

Algunos casos de ACV se manifiestan como convulsiones, que son temblores motores generalizados asociados a la pérdida de la conciencia. La crisis convulsiva puede ser uno de los síntomas del ACV, pero puede también ser una secuela. Algunos pacientes se tornan epilépticos después de haber tenido un ACV.

Coma

Una señal de gravedad del ACV es la reducción del nivel de conciencia, llegando, a veces, al punto de entrar en coma. La pérdida de la conciencia suele ser un síntoma de un ACV extenso o ACV hemorrágico. Es una señal de mal pronóstico.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: 7 SINTOMAS DO AVC