Actualizado en 20/06/2013

ESTEATOSIS HEPÁTICA

Sepa lo que significa, cuál es la causa, cuáles son los síntomas y cuál es el tratamiento de la esteatosis hepática.

El término hepático hace referencia al hígado, por lo tanto, la esteatosis hepática es lo mismo que esteatosis del hígado. Uno de los nombres que recibe la esteatosis hepática en inglés es fatty liver, que significa hígado graso. Y eso es exactamente la esteatosis.

Nuestro hígado posee normalmente pequeñas cantidades de grasa, no obstante, cuando ésta sobrepasa el 10% del peso hepático, nos encontramos frente a un cuadro de esteatosis.

La ilustración que aparece abajo muestra las diferencias entre un hígado saludable y un esteatósico. Repárese en el tamaño y la coloración amarillenta del hígado graso.

esteatosis hepática
Hígado normal x esteatosis hepática

Una esteatosis hepática leve normalmente no causa síntomas o complicaciones. No obstante, cuanto mayor y más prolongada sea la acumulación de grasa, mayores serán los riesgos de lesión hepática. Cuando hay grasa en exceso y por mucho tiempo, las células del hígado pueden sufrir daños y quedar inflamadas. Este cuadro es llamado de esteatohepatitis o hepatitis grasa. Si no se trata, puede evolucionar hacia la cirrosis.

Por lo tanto, la esteatosis hepática es un estadio anterior al desarrollo de la esteatohepatitis que, como su nombre indica, no es otra cosa que un tipo de hepatitis.

La principal causa de esteatohepatitis es el consumo de bebidas alcohólicas. En general, dividimos los casos entre esteatohepatitis alcohólica y esteatohepatitis no alcohólica.

La hepatitis alcohólica y las consecuencias del alcohol serán abordados en otros textos. Por ello, en este texto, nos limitaremos a la esteatohepatitis no alcohólica.

No se sabe exactamente por qué algunos individuos desarrollan esteatosis hepática, pero algunas enfermedades están claramente ligadas a este hecho. Podemos citar:

Obesidad. Más del 70% de los pacientes con esteatosis son obesos. Cuanto mayor es el sobrepeso, mayor el riesgo.

Diabetes Mellitus. Así como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina también están íntimamente relacionadas a la acumulación de grasa en el hígado.

Colesterol elevado. Principalmente niveles altos de triglicéridos.

Medicamentos. Varios medicamentos pueden favorecer la esteatosis, entre los más conocidas están: corticoides, estrógeno, amiodarona, antirretrovirales, diltiazem y tamoxifeno.

Desnutrición o rápida pérdida de gran cantidad de peso.

Cirugías abdominales, principalmente bypass gástrico, retirada de partes del intestino e incluso cirugía para remoción de la vesícula.

No es necesario tener alguna de las condiciones citadas anteriormente para tener esteatosis hepática. Personas delgadas, saludables y con baja ingestión de alcohol también pueden padecerla, pese a que es un hecho poco común. La esteatosis es más común en el sexo femenino.

Síntomas de la esteatosis hepática

La esteatosis hepática no causa síntomas y la propia esteatohepatitis también suele ser asintomática en las fases iniciales. Normalmente el diagnóstico se hace accidentalmente por medio de ultrasonografías o tomografías computarizadas solicitadas por otros motivos.

No obstante, es importante destacar que a través de los exámenes de imagen no siempre es posible diferenciar los casos de esteatosis, principalmente en fase avanzada, de los de estetatohepatitis. Se puede ver bien la grasa, pero no hay sensibilidad suficiente para destacar o confirmar la presencia de inflamación en el hígado.

Los exámenes de imagen tampoco consiguen distinguir la esteatohepatitis de las otras causas de hepatitis. Por ello, un historial clínico, examen físico y análisis de laboratorio son imprescindibles para la evaluación del paciente. Una buena evaluación médica puede identificar la causa de la lesión hepática.

Los análisis de laboratorio sirven para excluir las hepatitis virales (sorologías) y para evaluar el grado de lesión del hígado a través de las llamadas enzimas hepáticas (TGO y TGP o AST y ALT) y de otros indicadores de enfermedad del hígado.

La biopsia hepática suele ser necesaria cuando existen síntomas y señales de grave lesión del hígado, sin conseguir clínicamente determinar la causa.

Por lo tanto, si usted tiene una imagen que sugiere esteatosis hepática, pero no presenta síntomas y no tiene señales de lesión hepática, apenas es necesario un seguimiento anual para evaluar la progresión de la enfermedad. No hay necesidad de repetir exámenes de imagen pues estos no son buenos para evaluar la progresión de la esteatosis.

Si hay señales de esteatohepatitis, con síntomas o alteraciones en los exámenes de laboratorio, se debe pensar en la hipótesis de la biopsia y el paciente debe ser reevaluado cada seis meses. Este paciente debe ser controlado por un hepatólogo.

Tratamiento de la esteatosis hepática

No existe tratamiento específico contra la esteatosis. El blanco debe ser el tratamiento de los factores de riesgo citados arriba. La fase de esteatosis puede ser reversible apenas con cambios en los hábitos de vida.

La pérdida de peso es una importante medida, no obstante, se debe limitar al máximo de 1,5 kg por semana para evitar un empeoramiento del cuadro. La práctica regular de actividad física también ayuda mucho, pues disminuye el colesterol y aumenta el efecto de la insulina.

En enfermos con obesidad mórbida, la cirugía bariátrica puede ser una opción.

Se debe controlar el colesterol, la diabetes y, si es posible, cambiar los medicamentos que puedan colaborar para la esteatosis.

Medicamentos como metformina (en pacientes no diabéticos), vitamina E y C, losartan y Orlistat (xenical) presentan resultados cuestionables y todavía no hay una indicación formal para su uso.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: ESTEATOSE HEPÁTICA | Sintomas e tratamento