Actualizado en 29/06/2013

HIPERPLASIA BENIGNA DE PRÓSTATA

La hiperplasia prostática benigna o hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una condición que se caracteriza por el aumento del tamaño de la próstata, sin tener relación alguna con el cáncer de próstata. En este texto abordaremos los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento de la hiperplasia de próstata.

¿Qué es la próstata?

La próstata es un glándula del tamaño de una nuez (3 cm de diámetro), con aproximadamente 20 gramos de peso y presente sólo en el sexo masculino. Se localiza en la base de la vejiga y circunda la parte inicial de la uretra, canal que lleva la orina de la vejiga hacia el pene.

La próstata forma parte del sistema reproductor masculino, siendo responsable por la secreción de un fluido alcalino (con pH elevado) que protege los espermatozoides del ambiente ácido de la vagina y aumenta su movilidad, facilitando la llegada de los mismos al óvulo.

hiperplasia benigna de próstata
Hiperplasia benigna de próstata

Como presenta íntima relación con la uretra (canal que drena orina de la vejiga), las alteraciones en el tamaño de la próstata pueden comprimir la misma y dificultar el paso de orina, conduciendo a los síntomas explicados más adelante.

Como la próstata se encuentra enfrente del recto, puede ser palpada a través del tacto rectal, uno de los métodos más simples de evaluación de la glándula. Una próstata aumentada de tamaño o de forma irregular debido a la presencia de un tumor puede ser fácilmente identificada por este método. Hablaremos con más detalles sobre el tacto rectal en la parte del diagnóstico.

La próstata puede crecer y causar síntomas por tres motivos:

Hiperplasia benigna de la próstata.
Cáncer de próstata (lea: CÁNCER DE PRÓSTATA | Síntomas y tratamiento).
Prostatitis – infección de la próstata (lea: PROSTATITIS | Síntomas y tratamiento).

Hiperplasia benigna de la próstata (HBP)

El aumento de tamaño de la próstata es un proceso estimulado por la presencia de la hormona testosterona y ocurre durante toda la vida en el sexo masculino. Cuanto mayor es una persona, su próstata ha tenido más tiempo para poder crecer. Esto significa que, con la edad, prácticamente todos los hombres tendrán una próstata grande. A los 40 años, el 10% de los hombres ya tienen una próstata aumentada de tamaño; a los 50 años, ese número salta hasta un 50%; después de los 80 años, más del 80% de la población masculina presenta hiperplasia prostática benigna.

La hiperplasia benigna de próstata, como su nombre lo dice, es un crecimiento benigno, que nada tiene que ver con el cáncer. Repitiendo, para que no haya confusión: la hiperplasia de próstata es un proceso natural del envejecimiento y NO se transforma en cáncer de próstata. Esta confusión surge frecuentemente porque casi todo paciente con cáncer de próstata tiene más de 60 años, edad en la cual la prevalencia de HBP es alta. Haciendo una comparación grosera, podemos decir que muchos pacientes con cáncer de próstata tienen cabello blanco, pero no por ello pensamos que tener cabello blanco causa cáncer.

Síntomas de la hiperplasia benigna prostática

El aumento de la próstata en sí no es un problema. El problema está en el hecho de que la próstata se encuentra anatómicamente localizada junto a algunas estructuras del tracto urinario, principalmente la uretra. El aumento de la próstata comprime la uretra y dificulta la salida de la orina, pudiendo incluso causar obstrucción, hidronefrosis (acumulación de orina en el riñón) e insuficiencia renal. Vea la ilustración al inicio de este texto para entender cómo se da la compresión de la uretra.

Los síntomas de la hiperplasia benigna prostática están relacionados a la obstrucción de la uretra. Las primeras señales son la pérdida de fuerza del chorro urinario y la necesidad de orinar frecuentemente.

Explicando: la próstata aumentada comprime la uretra e impide el drenaje de la orina. La mayoría de las veces esa obstrucción es parcial y permite que algún volumen de orina pase, principalmente cuando la vejiga está llena y la presión consigue vencer la resistencia causada por la próstata aumentada. Sin embargo, cuando el nivel de orina dentro de la vejiga disminuye, la presión cae y el chorro, que ya es débil, se interrumpe. El resultado final es una vejiga que ya no logra vaciarse por completo, quedando siempre con alguna orina en su interior. Por eso, el paciente siente ganas de orinar frecuentemente, pero sólo logra eliminar pequeños volúmenes.

Cuando no hay un vaciamiento completo de la vejiga, un gran volumen de orina queda retenido, favoreciendo el crecimiento de bacterias en su interior, ya que el chorro urinario expulsa buena parte de los microorganismos presentes en la orina. En los pacientes con hiperplasia benigna de próstata, hay siempre una «laguna» de orina para que las bacterias se reproduzcan. No es de extrañar que la cistitis (infección de la vejiga), rara en hombres hasta los 45-50 años pase a ser un diagnóstico común en ancianos [lea: INFECCIÓN URINARIA | CISTITIS para entender mejor el tema].

El hecho de que la orina quede retenida dentro de la vejiga también favorece la formación de cálculos (piedras) en su interior.

Conforme la próstata crece, la uretra queda más comprimida, hasta el punto de que pueda haber una completa obstrucción del paso de la orina. La orina que no es drenada se acumula en las vías urinarias y acaba por afectar a los riñones, lo que lleva a la hidronefrosis (dilatación de los riñones). El resultado final es la insuficiencia renal grave, pudiendo haber necesidad de hemodiálisis de urgencia.

Hidronefrosis
Hidronefrosis

Vale destacar que no es necesaria la suspensión completa de la orina para tener una grave lesión en los riñones. El paciente puede orinar y aun así estar con obstrucción e hidronefrosis grave. Basta que tenga un ritmo de eliminación de orina menor de la producida por los riñones.

Cuanto mayor es el tiempo en que los riñones quedan obstruidos y llenos de orina, menor es la posibilidad de recuperación después de la desobstrucción del flujo. Después de 7-10 días de hidronefrosis, comienzan a surgir lesiones irreversibles en los riñones, un proceso que se completa después de 3-4 meses de obstrucción, época en que probablemente el enfermo permanecerá dependiente de hemodiálisis, incluso cuando ya esté corregido el problema.

Otro síntoma del crecimiento de la próstata es la disfunción eréctil (impotencia), que ocurre por la compresión de los nervios que controlan la erección (lea: IMPOTENCIA SEXUAL MASCULINA).

Resumiendo los síntomas de la hiperplasia prostática benigna:

Dolor o dificultad para orinar.
Chorro urinario débil.
Necesidad de orinar pequeños volúmenes con gran frecuencia.
Incapacidad de vaciar la vejiga.
Infección urinaria.
Cálculo de vejiga.
Insuficiencia renal en los casos de grave obstrucción e hidronefrosis.

Como muchos pacientes con aumento de la próstata e hidronefrosis aún logran orinar, es frecuente que los mismos no busquen ayuda médica temprana, lo cual va en detrimento de sus síntomas urinarios. Este comportamiento torna el cuadro mucho más grave, y muchas veces el paciente acaba por tener que ir a un hospital, tiempo después, con un cuadro de insuficiencia renal avanzada.

Es importante que cualquier anciano, a la primera señal o síntoma de crecimiento de la próstata, sea evaluado por un urólogo.

¿Cómo se hace el diagnóstico del cáncer de próstata?

Existe una tabla de puntos llamada ESCALA INTERNACIONAL DE SÍNTOMAS PROSTÁTICOS. Son siete preguntas, y cada una recibe una puntación de 0-5:

¿Cuántas veces quedó con la sensación de no vaciar totalmente la vejiga?

¿Cuántas veces tuvo que orinar nuevamente en menos de dos horas después de haber orinado?

¿Cuántas veces observó que, al orinar, paró y recomenzó en varias ocasiones?

¿Cuántas veces observó que fue difícil contener la orina?

¿Cuántas veces observó que el chorro urinario era débil?

¿Cuántas veces tuvo que hacer fuerza para comenzar a orinar?

¿Cuántas veces, en promedio, tuvo que levantarse durante la noche para orinar?

0 = Ninguna
1 = Menos de 1 vez en 5.
2 = Menos de la mitad de las veces.
3 = Mitad de las veces.
4 = Más de la mitad de las veces.
5 = Casi siempre.

Leve: 0 a 7;
Moderada: 8 a 19;
Severa: 20 o más.

La escala anterior evalúa la severidad de los síntomas prostáticos, pero no diferencia entre HPB, cáncer de próstata y prostatitis, que presentan síntomas muy parecidos.

El diagnóstico diferencial envuelve el tacto rectal, la medición del PSA, ultrasonografía transrectal y abdominal, y la biopsia de la próstata (lea: BIOPSIA DE PRÓSTATA).

PSA

El PSA es un indicador de enfermedad prostática, recogido a través de análisis de sangre. El PSA se eleva en la HPB, en las prostatitis y, principalmente, en el cáncer de próstata.

PSA menor que 2,5 = Bajo riesgo de cáncer.
PSA entre 2,5 y 10 = Riesgo intermedio de cáncer.
PSA mayor que 10 = Alto riesgo de cáncer.
PSA mayor que 20 = Muy alto riesgo de cáncer y elevadas probabilidades de enfermedad con metástasis.

Los pacientes con PSA bajo raramente tienen cáncer. Cuando el valor del PSA es intermediario, el diagnóstico más probable es la HBP, pero el cáncer de próstata no puede ser descartado. PSA alto indica alto riesgo de cáncer, pero también es posible que sea prostatitis o incluso apenas HBP. PSA’s mayores que 20, prácticamente sólo surgen en el cáncer o en algunos casos de prostatitis.

Tacto rectal

El tacto rectal logra detectar el aumento de la próstata, pues la misma se encuentra enfrente del recto. Este examen de la próstata, cuando es realizado por un médico con experiencia, permite, en muchos casos, saber si el aumento de la próstata es uniforme, o sea, causado por la HBP, o localizado, causado por un tumor.

El tacto rectal permite al médico detectar irregularidades, nódulos, asimetrías y cambios en la consistencias de la próstata.

Ultrasonografía

El ultrasonido realizado por la vía rectal permite una buena visualización de la próstata, permitiendo calcular su tamaño y volumen, pudiendo también detectar nódulos sospechosos.

El ultrasonido abdominal permite calcular el volumen de orina en la vejiga y evaluar la capacidad de vaciamiento de la misma. También es posible ver los riñones y diagnosticar eventuales obstrucciones graves que estén causando hidronefrosis.

Si después de la realización de todos esos exámenes el cáncer continúa siendo una hipótesis, se hace necesaria la realización de la biopsia de próstata para cerrar el diagnóstico.


Tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata

Pacientes que presentan HBP diagnosticada en exámenes de rutina y no presentan ninguna queja o señal de obstrucción urinaria pueden ser acompañados regularmente sin tratamiento específico.

Si hubiese aumento de la próstata y señales de obstrucción moderada de las vías urinarias, generalmente el tratamiento indicado se hace con medicamentos que disminuyen el tamaño de la próstata. Entre los medicamentos disponibles podemos citar:

- Terazosina
- Doxazosina
- Tamsulosina
- Alfuzosina
- Finasterida
- Dutasterida

Cuando la obstrucción de las vías urinarias es grave o cuando el tratamiento con medicamentos no tiene éxito, es decir, si no hubiera reducción del tamaño de la próstata, la cirugía pasa a ser una opción.

La resección transuretral de próstata (RTUP) es actualmente el procedimiento quirúrgico más usado. En este procedimiento el urólogo retira gran parte de la próstata con una aparato llamado resectoscopio, que es introducido a través de la uretra. Por medio de este aparato es posible introducir una lámina para resecar la próstata y aspirar el tejido retirado. Generalmente, se retira todo el interior de la próstata, dejando apenas la parte externa. La cirugía se lleva a cabo con anestesia general o regional y dura un promedio de 90 minutos.

Si la próstata no es muy grande, una cirugía posible es la incisión transuretral de la próstata (ITUP), semejante a la RTUP, salvo que apenas se retira una pequeña parte de tejido de la próstata, lo suficiente como para desobstruir la uretra.

Existen otras técnicas para resección de la próstata, como láser, microondas, cauterización, etc. La técnica depende de la gravedad de cada caso y de la experiencia del urólogo.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: HIPERPLASIA BENIGNA DA PRÓSTATA | Sintomas e tratamento