Actualizado en 21/06/2013

HERPES ZOSTER | Síntomas y tratamiento

El virus Varicella-Zoster es el responsable por dos enfermedades distintas: el herpes zoster (también conocido como culebrilla) y la varicela. El herpes zoster es una enfermedad causada por la reactivación del virus Varicella-Zoster que puede ocurrir en los pacientes que ya tuvieron varicela. En este texto vamos a abordar las causas, los síntomas y el tratamiento del herpes zoster.

Este texto abordará apenas el herpes zoster. Si usted está buscando informaciones sobre la varicela, su texto es otro (VARICELA / Síntomas y tratamiento) que será escrito en las próximas semanas.

Herpes zoster y herpes simple (labial o genital), pese a tener nombres similares y ser causados por un virus de la misma familia, son dos enfermedades completamente distintas. Si usted está buscando información sobre herpes, el texto que deberá leer es HERPES LABIAL / HERPES GENITAL / Síntomas y tratamiento, el cual será escrito en las próximas semanas.

¿Cómo surge el herpes zoster?

Cuando nos exponemos al virus Varicella-Zoster por primera vez, normalmente durante la infancia, desarrollamos la conocida enfermedad llamada varicela. Durante la fase aguda de la enfermedad, cuando surgen las habituales erupciones, el virus invade las terminaciones nerviosas de la piel y migra hasta algunas cadenas de ganglios localizadas cerca de la médula espinal y el cerebro. Después de unas dos semanas de varicela, nuestro sistema inmunológico logra controlar la infección en la piel, no obstante el virus permanece «escondido» durante décadas en esos ganglios del sistema nervioso.

Herpes zoster
Herpes zoster

Cada vez que el virus intenta salir de su escondite, nuestro sistema inmunológico, que ahora posee anticuerpos específicos contra el virus Varicella-Zoster, logra impedirlo. Quien ya tuvo varicela una vez, no la tiene de nuevo, incluso si tiene contacto con otras personas contaminadas. El paciente mantiene el virus acorralado, sin presentar ningún síntoma y sin ser capaz de transmitirlo a otras personas.

Sin embargo, si un paciente que ya tuvo varicela desarrolla alguna enfermedad o problema que cause una caída en su sistema inmunológico, el virus Varicella-Zoster puede volver a reproducirse y a manifestar síntomas. En este caso, el paciente no presenta varicela nuevamente, pero sí el herpes zoster. Por lo tanto, el herpes zoster es una reactivación de la varicela que ocurre por debilidades del sistema inmunológico.

Síntomas del herpes zoster

Cuando el virus se reactiva, hace el camino inverso, viajando del nervio hasta la piel, causando la lesión típica del herpes zoster que no es otra cosa que múltiples vesículas (ampollas) rojizas, que se limitan a una pequeña zona del cuerpo, exactamente aquella que es enervada por los nervios que «escondían» el virus.

Para entender las características de la lesión por herpes zoster es necesario saber un poco sobre la anatomía de la médula espinal y sus nervios.
anatomía de la médula espinal y sus nervios
La médula espinal está conectada al cerebro, posee más o menos 45 cm de largo y queda dentro de la columna vertebral; va de la primera vértebra cervical, arriba del cuello, hasta la segunda vértebra lumbar. A lo largo de la médula salen varios plexos de nervios periféricos hacia todo el cuerpo, responsables por la enervación de regiones específicas.Observe la figura que se muestra al lado para entender las diversas regiones del cuerpo enervadas por diferentes nervios procedentes de la médula espinal. Cada región es llamada de dermatomo.

La región del pezón, por ejemplo, es enervada por nervios que nacen a la altura de la vértebra T4 de la columna torácica. Cada vértebra lanza un par de nervios, cada uno enervando una mitad del cuerpo.

Por lo tanto, si el virus Varicella-Zoster estuviese escondido en ganglios cercanos a la raíz del nervio T10, por ejemplo, cuando haya reactivación, viajará hasta la región del ombligo y causará erupciones en este lugar.

Herpes zoster
Herpes zoster

En la foto que se muestra al lado, es posible ver una lesión de herpes zoster acometiendo la región enervada por T1 y T2. Observe que la lesión termina exactamente en la mitad del cuerpo, ya que apenas un par de nervios suele transportar el virus.

Por lo tanto, la lesión del herpes zoster tiene dos características: suele ser en “cadena”, a lo largo del dermatomo, y no sobrepasa la línea media del cuerpo.

El dermatomo afectado por el herpes zoster suele presentar una sensación de quemazón u hormigueo durante uno o dos días antes de que surjan las lesiones. También son comunes síntomas sistémicos como fiebre y malestar. Cuando el herpes zoster aparece, suele comenzar como un rash doloroso enrojecido, evolucionando rápidamente hacia las típicas vesículas (ampollas). La región torácica y lumbar son las más afectadas.

Nuevas vesículas van surgiendo a lo largo de 3-5 días, generalmente aliviándose después de 7-10 días, cuando las ampollas secan y comienzan a formar costras. Las lesiones y el dolor pueden demorar un mes en desaparecer completamente; en algunos casos hay formación de cicatrices.

La neuralgia pos-herpética es una complicación que se caracteriza por la permanencia del dolor en el lugar afectado incluso después de mucho tiempo de la resolución de la lesión. La infección desaparece, pero el dolor permanece. En algunos casos el dolor de la neuralgia pos-herpética es tan intenso y continuo que puede causar depresión e incapacidad física.

Si después de 7-10 días continúan surgiendo nuevas ampollas o si el cuadro estuviese afectado varios dermatomos al mismo tiempo, se debe pensar en la posibilidad de estar frente a una enfermedad debilitante del sistema inmunológico, como cáncer o SIDA. Estos son los pacientes con mayores riesgos de complicaciones.

La reactivación del zoster en el rostro puede ser peligrosa, principalmente si afecta el área de los ojos, lo cual puede llevar a la pérdida de la visión. El síndrome de Ramsey Hunt es una parálisis facial que ocurre por el acometimiento del herpes zoster contra los nervios faciales. También es común en este síndrome la existencia de laberintitis.

Al contrario de la varicela, que aparece apenas una vez, el herpes zoster puede reactivarse siempre que haya una decaída del sistema inmunológico.

Transmisión del herpes zoster

El paciente con herpes zoster activo es contagioso sólo para las personas que nunca tuvieron varicela, es decir, que nunca fueron infectadas por el virus Varicella-Zoster. Quien nunca tuvo varicela, si entra en contacto con pacientes con herpes zoster, desarrollará varicela, pues ésta es siempre la forma inicial de contaminación por este virus. Nadie desarrolla herpes zoster sin antes haber padecido varicela.

Las personas que ya tuvieron varicela a lo largo de la vida o que fueron vacunadas pueden tener contacto con pacientes con herpes zoster sin riesgo de desarrollar cualquier enfermedad, pues son un grupo que posee anticuerpos contra el virus. Recuérdese: el virus es el mismo, sólo la manifestación clínica es diferente.

Factores de riesgo del herpes zoster

Para tener herpes zoster es necesario haber tenido varicela en algún momento de la vida. Algunas veces el cuadro de varicela en la infancia es tan leve que el paciente puede no saber que la tuvo, lo que a veces causa cierta confusión cuando décadas más tarde surge una lesión de herpes zoster. Hasta un 20% de los pacientes con antecedentes de varicela en la infancia presentaron por lo menos un episodio de herpes zoster, generalmente después de los 50 años. Entre los pacientes con más de 85 años esa tasa sube a más del 50%.

Como ya se ha dicho, el herpes zoster surge cuando hay una decaída de las defensas inmunológicas. Entre los factores de riesgo podemos citar:

Edad arriba de 50 años.
Estrés físico o psicológico.
Privación del sueño.
Diabetes mellitus (lea: SÍNTOMAS DE LA DIABETES).
Cáncer
Quimioterapia.
Enfermedades crónicas.
Uso de drogas inmunosupresoras.
VIH/SIDA (lea: SÍNTOMAS DEL VIH Y SIDA)

Tratamiento del herpes zoster

El herpes zoster, en la mayoría de los casos, desaparece espontáneamente después de algunos días. No obstante, el tratamiento con antivirales, como el Aciclovir, Valaciclovir o Famciclovir, está indicado para acelerar este proceso. Son medicamentos que, si se inician con prontitud, de preferencia en las primeras 72 horas de la enfermedad, disminuyen la severidad, duración y los riesgos de complicaciones.

El dolor del herpes zoster puede ser intenso en algunos casos y el uso de analgésicos es indicado. Hay pacientes en los cuales es necesario utilizar opioides (derivados de la morfina) para controlar el dolor. Como el dolor es de origen neurológico, los medicamentos antidepresivos como la Amitriptilina o la Nortriptilina, o anticonvulsivos, como la Gabapentina o Pregabalina, también pueden ser usados para aliviar los síntomas, principalmente en los casos de neuralgia pos-herpética.

La vacuna contra el virus Varicella-Zoster previene no sólo la varicela como también el herpes zoster. La vacuna debe ser tomada en la infancia por personas que nunca tuvieron contacto con el virus.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: HERPES ZOSTER | Sintomas e tratamento