Actualizado en 14/06/2013

QUISTE RENAL | Síntomas y tratamiento

La presencia de un quiste renal es un hallazgo común en riñones normales, principalmente en personas mayores de los 50 años de edad. La inmensa mayoría de los quistes renales son lesiones benignas asintomáticas que raramente necesitan de tratamiento.

La historia del quiste renal suele ser siempre parecida: un paciente hace un ultrasonido abdominal por algún motivo y se encuentra en el laudo médico con la descripción de uno o más quistes en los riñones. La primera cosa que se viene a la cabeza es el miedo de que sea un cáncer de riñón o una lesión que pueda llegar a ser cáncer.

Es muy común que los pacientes lleguen a la consulta del nefrólogo o urólogo apavorados por el quiste en el riñón encontrado por casualidad en un examen de imagen. No es necesario desesperarse, el quiste renal en la mayoría de los casos es una lesión benigna y sin ninguna relevancia clínica.

Sabemos que es muy común que las personas mayores presenten al menos un quiste en uno de los riñones. La frecuencia exacta de los quistes renales en la población varía de un estudio a otro, pero se estima que en las personas arriba de los 50 años la incidencia se encuentra entre el 20%-50%. Podemos decir, por lo tanto, que el quiste renal es como el cabello blanco, cuanto más se envejece, mayor es la posibilidad de tenerlo.

¿Pero qué es el quiste renal?

Como se puede ver en la foto, abajo, un quiste renal es una bolsa envuelta por una membrana, que posee en su interior un líquido y/o aire. De una forma más simple, podemos decir que el quiste renal es como una burbuja que crece en el riñón.

Quistes en el riñon

Observación: si el contenido interno de esta burbuja fuese pus, lo llamamos de absceso y no de quiste.

Quiste simple / quiste complejo

Denominamos quiste simple a aquel que está lleno sólo de líquido y presenta un una forma bien regular, como en la imagen que mostramos al lado. En cambio, los llamados quistes complejos son aquellos que presentan en su interior algún material sólido, a veces con áreas de fibrosis y contornos irregulares.

El quiste renal simple no se torna cáncer y en la gran mayoría de los casos no hay ninguna importancia clínica. Es tan común que, en personas arriba de los 60 años, es considerado normal tener hasta 4 quistes en cada riñón.

En cambio, los quistes complejos pueden, en realidad, no ser sólo quistes, sino tumores del riñón con apariencia semejante a la del quiste. Repare que no todo quiste complejo indica un tumor; en realidad, un quiste renal complejo puede ser un quiste con sangre o pus en su interior o una lesión cicatricial antigua. Por lo tanto, existen los quistes complejos y existen los tumores que tienen apariencia de quiste complejo. Son lesiones diferentes, pero que en el ultrasonido pueden tener apariencia semejante.

El quiste renal simple es fácilmente diferenciado del quiste complejo por medio del ultrasonido. Si en su laudo médico hay indicación de que el quiste es simple, no hay por qué preocuparse. Usted no necesita buscar un nefrólogo o un urólogo sólo porque tiene un quiste simple en el riñón.

En el caso de un quiste complejo, las cosas son diferentes. El ultrasonido no es capaz de diferenciarlo con seguridad de un cáncer, por ello la tomografía computarizada es generalmente indicada para tratar de esclarecer mejor la lesión. En este caso, es pertinente la evaluación de un nefrólogo o urólogo.

Para distinguir mejor un quiste complejo de un tumor, dos exámenes pueden ser indicados: tomografía computarizada o resonancia magnética. La tomografía es un examen más disponible, por eso acaba siendo utilizada con más frecuencia.

Existe una clasificación llamada de Bosniak que va de I a IV, y sirve para caracterizar el quiste renal en la tomografía computarizada:

  • Bosniak I es el quiste renal simple y benigno.
  • Bosniak II también es un quiste renal benigno pero que contiene algunos septos y discretas calcificaciones que pueden ser confundidos en el ultrasonido.
  • Bosniak III son quistes gruesos con paredes gruesas, varios septos y material denso en el interior. Puede ser un cáncer, pero también un quiste que sangró o que se infectó. Este hallazgo requiere mayor investigación.
  • Bosniak IV son los quistes renales con características de cáncer.

Los quistes Bosniak I y II son benignos y apenas deben ser revisados periódicamente para tener certeza de que no existen complicaciones o alteraciones en sus características.

Los quistes Bosniak III deben ser mejor evaluados por medio de la biopsia guiada por imagen a través de cirugía.

Los quistes Bosniak IV deben siempre de ser operados, ya que en más del 80% de ellos son cánceres.

Apenas para reforzar: EL QUISTE RENAL NO SE TORNA CÁNCER. El problema es que algunos cánceres pueden ser parecidos con los quistes. Si usted tiene un quiste renal simple, éste será benigno por el resto de su vida. Si usted tiene un quiste complejo, será necesaria una mejor evaluación para saber si la imagen es realmente un quiste o un tumor con características de quiste.

Síntomas del quiste renal

Los quistes simples prácticamente no presentan relevancia clínica. Muy raramente el quiste es grande y suficiente para causar algún síntoma, como dolor lumbar. Pueden ocurrir hemorragias e infecciones del quiste, pero no es algo común.

Muchos pacientes usan el hallazgo de un quiste en uno de los riñones para justificar algún eventual dolor lumbar que sienten, pero el hecho es que el 99% de los quistes renales son pequeños y asintomáticos. Si usted tiene dolor lumbar, a no ser que su quiste tenga varios centímetros de diámetro (generalmente más de 10 cm), la causa más probable del dolor es un problema en la columna lumbar y no por el quiste renal.

¿Cuándo el quiste renal simple debe preocupar?

Si en personas mayores de 50 años el quiste simple es común, el hallazgo en personas muy jóvenes, principalmente si no fuese un quiste solitario, debe levantar sospechas de enfermedad poliquística renal en fases iniciales. A diferencia de los quistes simples, la enfermedad renal poliquística se inicia en adultos jóvenes y se caracteriza por la progresiva aparición de decenas de quistes a lo largo de la vida. Esta es considerada una enfermedad y debe ser seguida de cerca por un nefrólogo, pues suele, después de décadas, llevar a la insuficiencia renal crónica. En la enfermedad de los riñones poliquísticos, los quistes crecen descontroladamente, ocupando el espacio que debería ser del tejido renal normal, lo cual lleva a la destrucción del riñón a lo largo de los años.

Consideramos normal:

- Hasta los 30 años: presencia de un máximo de dos quistes en un riñón, o un quiste en cada riñón.
- Entre 30 y 60 años: presencia de un máximo de dos quistes en cada riñón.
- A partir de los 60 años: presencia de un máximo de 4 quistes en cada riñón.

Si usted tiene más quistes de lo establecido en los criterios anteriores, busque un nefrólogo para investigar la posibilidad de tener riñones poliquísticos.

Tratamiento del quiste renal

En la mayoría de los casos no hay indicación para tratar los quistes renales. Su aparición hace parte del proceso natural de envejecimiento y no suele causar ningún síntoma o complicación.

En los casos en que el quiste es muy grande y causa dolor, generalmente arriba de los 5-10 cm, se puede aspirarlo o retirarlo por medio de una cirugía. Del mismo modo, si hubiese infección del quiste que no respondiese al tratamiento con antibiótico, la remoción quirúrgica puede ser indicada.

Cabe resaltar, sin embargo, que la necesidad de operar un quiste renal es algo muy poco común. Lo habitual es que el paciente tenga el quiste renal hace años y ni siquiera lo sospeche.

Nomenclatura del ultrasonido

No siempre el radiólogo que hace el ultrasonido describe el quiste simple como tal. A veces, hay en el laudo apenas la referencia sobre un quiste. Cuando no hay descripción sobre el quiste, en el 99% de los casos se trata apenas de un quiste simple.

Para causar más confusión en la cabeza del paciente, el laudo del ultrasonido suele incluso traer la localización anatómica del quiste, como, por ejemplo, quiste cortical, en los casos de quistes localizados en la región superficial de los riñones, llamada de córtex renal, o quiste parapielico, como en los casos de quistes localizados cerca de la pelvis renal.

No se preocupe con esa nomenclatura, pues es irrelevante para usted. Lo importante es saber si el quiste es complejo o simple.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: CISTO RENAL SIMPLES