¿QUÉ ES LA DIABETES?

0 Salud y Sintomas

Diabetes mellitus es el nombre que se le da a un grupo de disturbios metabólicos que resultan en niveles elevados de glucosa en la sangre (conocidos popularmente como azúcar en la sangre). Existen varios tipos de diabetes y varias causas para dichos disturbios. En este texto vamos a explicar qué es la diabetes, abordando los siguientes puntos:

  • Qué es la glucosa.
  • Qué es la glicemia.
  • Como se da el control de la glucosa en la sangre.
  • Qué es la diabetes.
  • Tipos de diabetes.
  • Qué es pre-diabetes.
Este es el primer artículo de la serie sobre diabetes. Otro ya disponible es SÍNTOMAS DE LA DIABETES.

¿Qué es la glucosa?

La glucosa, también llamada de dextrosa, es una molécula simple de carbohidrato (monosacárido), cuya principal función es suministrar energía para que las células funcionen. Prácticamente todo alimento de la clase de los carbohidratos posee glucosa en su composición.

La mayoría de los carbohidratos de nuestra dieta está compuesta por tres monosacáridos: glucosa, fructosa y galactosa. Para que sea más fácil de entender, piense en estas tres moléculas como pequeños ladrillos. La forma en que estos ladrillos se agrupan da origen a los diferentes tipos de carbohidratos que comemos, desde la frutas hasta los cereales, miel, pastas, pan, vegetales, etc. Ejemplos: la famosa azúcar de mesa, llamada de sacarosa, es la unión de dos sacáridos, la glucosa y la fructosa. En cambio, el carbohidrato presente en la leche, llamado de lactosa, es la unión de la glucosa con la galactosa.

Diabetes
Nuestro cuerpo necesita de glucosa para funcionar. La glucosa es nuestro combustible. En realidad, desde las bacterias hasta los seres humanos necesitan de la glucosa para sobrevivir. La glucosa es la única molécula de carbohidrato que puede suministrarnos energía. Tanto la fructosa como la galactosa necesitan antes ser transformadas en glucosa por el hígado para poder ser aprovechadas por las células.

Control de la glucosa en la sangre – Papel de la insulina

Después de una comida, los carbohidratos que fueron ingeridos pasaron por el proceso de la digestión. Digerir un carbohidrato significa quebrarlo en varios micropedazos hasta que se liberen todos los «ladrillos» de glucosa, fructosa y galactosa. En el intestino delgado, estas moléculas serán absorbidas al llegar a la circulación sanguínea.

Después de una comida, gran cantidad de glucosa, fructosa y galactosa llegan a la corriente sanguínea, aumentando la glicemia (glicemia: concentración de glucosa en la sangre). Siempre que hay una elevación de la glicemia, el páncreas libera una hormona llamada insulina, que hace que la glucosa circulante en la sangre entre en las células de nuestro cuerpo. La insulina también estimula el almacenamiento de glucosa en el hígado, para que, en periodos de necesidad, el cuerpo tenga una fuente de glucosa que no dependa de la alimentación. Estas dos acciones de la insulina promueven una rápida caída en la glicemia, de tal forma que los niveles de glucosa se normalicen rápidamente.

¿Qué es la diabetes?

Diabetes mellitus es el nombre que se le da al grupo de enfermedades que cursan con una dificultad del organismo en controlar los niveles de glucosa en la sangre, manteniéndolos siempre arriba de lo normal. Decimos que la diabetes es un grupo de enfermedades porque existe más de un tipo de diabetes, presentando causas diferentes y mecanismos distintos para la desregularización de la glicemia.

Habitualmente, la diabetes surge por falta de producción de insulina o por una incapacidad de las células para reconocer la presencia de la misma, es decir, existe insulina, pero esta no logra colocar la glucosa hacia dentro de las células. Hay casos incluso en que el paciente presenta los dos problemas, además de producir poca insulina, esta funciona mal.

El resultado final de esta reducción de producción de insulina, o de su mal funcionamiento, es la acumulación de glucosa en la sangre. El paciente se alimenta, recibe una carga de glucosa en la sangre, pero las células no logran captarla, manteniendo la glicemia elevada constantemente. Esta glicemia elevada, llamada de hiperglicemia, provoca dos grandes problemas. El primero, a corto plazo, es la falta de glucosa en las células, que necesitan de la misma para funcionar adecuadamente. Lo segundo, que ocurre después de varios años de enfermedad, es la lesión de los vasos sanguíneos. El exceso de glucosa es tóxico para las células de los vasos, y provoca que las arterias sufran progresivas lesiones, lo cual lleva a complicaciones típicas de la diabetes, como problemas renales, ceguera, enfermedades cardiovasculares, lesiones neurológicas, gangrena de los miembros, etc.

Tipos de diabetes mellitus

Existen varios tipos de diabetes, pero tres responden por la inmensa mayoría de los casos:

- Diabetes tipo 1.
- Diabetes tipo 2.
- Diabetes gestacional.

Vamos a explicarlos.

DIABETES TIPO 1

La diabetes mellitus tipo 1 es una enfermedad autoinmune, esto es, ocurre debido a la producción equivocada de anticuerpos contra nuestras propias células; en este caso específico, contra las células beta del páncreas, responsables por la producción de insulina.

No sabemos exactamente qué es lo que desencadena esta producción equivocada de auto-anticuerpos, pero se sabe que hay un factor genético importante. Sin embargo, la genética por sí misma no explica todo, ya que existen casos de hermanos gemelos idénticos en los cuales sólo uno de ellos presenta diabetes tipo 1. Se cree que algún factor ambiental sea necesario para el inicio de la enfermedad. Entre los posibles culpables pueden estar las infecciones virales, contacto con sustancias tóxicas, carencia de vitamina D y hasta exposición a la leche de vaca o gluten en los primeros meses de vida. El hecho es que en algunos individuos, el sistema inmunológico de un momento a otro comienza a atacar el páncreas, destruyéndolo progresivamente.

Conforme se van destruyendo las células del páncreas, la capacidad de producción de insulina se va reduciendo progresivamente. Cuando más del 80% de estas células se encuentran destruidas, la cantidad de insulina presente ya no es capaz de controlar la glicemia, surgiendo así la diabetes mellitus tipo 1.

La diabetes tipo 1 corresponde apenas al 10% de los casos de diabetes y ocurre generalmente en la juventud, entre los 4-15 años, pero puede afectar también a personas de 30-40 años.

Como la diabetes tipo 1 es una enfermedad que habitualmente surge en los primeros años de vida, suele provocar complicaciones incluso en la juventud. Un paciente con apenas 25 años puede tener diabetes desde hace 20 años, sufriendo, así, las consecuencias de la enfermedad aún joven, principalmente si el control de la diabetes no ha sido bien hecho durante todos esos años.

Como la diabetes tipo 1 es provocada por la falta de insulina, su tratamiento consiste básicamente en la administración regular de insulina para controlar la glicemia.

DIABETES TIPO 2

La diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad que también presenta algún grado de disminución en la producción de insulina, pero el principal problema es una resistencia del organismo a la insulina producida, de tal manera que las células no logran captar la glucosa circulante en la sangre.

La diabetes tipo 2 ocurre en adultos, generalmente obesos, sedentarios y con historial familiar de diabetes. El exceso de peso es el principal factor de riesgo para la diabetes tipo 2. La asociación entre obesidad y diabetes tipo 2 es tan grande que muchos pacientes pueden hasta dejar de ser diabéticos si logran adelgazar. La forma como el cuerpo almacena grasa también es relevante. Las personas con acumulación de grasa predominantemente en la región abdominal presentan mayor riesgo de desarrollar diabetes.

La diabetes tipo 2 viene muchas veces acompañada de otras condiciones, incluyendo hipertensión arterial y colesterol alto. Esta constelación de condiciones clínicas (hiperglicemia, obesidad, hipertensión y colesterol alto) es referida como síndrome metabólico, el cual es un gran factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Además de la obesidad y del sedentarismo, hay otros factores de riesgo para la diabetes tipo 2:

- Edad arriba de los 45 años.
- Antecedentes familiares de diabetes.
- Hipertensión arterial (lea: HIPERTENSIÓN ARTERIAL).
- Antecedentes de diabetes gestacional.
- Glicemia de ayuno mayor de 100 mg/dl (pre-diabetes).
- Ovario poliquístico.
- Colesterol elevado (lea: COLESTEROL ALTO).
- Uso prolongado de medicamentos, como corticoides, tacrolimo, ciclosporina o ácido nicotínico.
- Tabaquismo.
- Dieta rica en grasas saturadas y carbohidratos, y pobre en vegetales y frutas.

Inicialmente, la diabetes tipo 2 puede ser tratada con medicaciones por vía oral. Generalmente son medicamentos que estimulan la producción de insulina por el páncreas o aumentan la sensibilidad de las células a la insulina presente.

Con el tiempo, la propia hiperglicemia causa lesión de las células beta del páncreas, generando una reducción progresiva de la producción de insulina. Por este motivo, es común que pacientes con diabetes tipo 2, después de muchos años de enfermedad, pasen a necesitar insulina para controlar su glicemia.

DIABETES GESTACIONAL

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que surge durante el embarazo y habitualmente desaparece después del parto. Este tipo de diabetes ocurre por una resistencia a la acción de la insulina.

Durante el embarazo, la placenta produce una serie de hormonas, algunas de las cuales inhiben la acción de la insulina circulante, lo cual hace que la glicemia de la madre se eleve. Se cree que parte de este efecto sea para asegurar una buena cantidad de glucosa para el feto en desarrollo. Vale recordar que la mujer embarazada necesita de glucosa para ella y para el feto. Si no existiese esa acción anti-insulina, habría más riesgos de hipoglicemia durante periodos de ayuno, como por ejemplo durante el sueño nocturno.

En la mayoría de las mujeres, esta resistencia a la insulina no causa mayores problemas, ya que el páncreas es capaz de controlar la glicemia aumentando su producción de insulina. Las mujeres embarazadas producen una promedio de 50% más de insulina que las mujeres que no están embarazadas.

El problema surge en las gestantes que ya presentan algún grado previo de resistencia insulínica o cuyo páncreas no logra aumentar la producción de insulina más allá de lo básico. Los principales factores de riesgo para la diabetes gestacional son el exceso de peso, embarazo tardío y la pre-diabetes (explicaré más adelante, en el ítem pre-diabetes).

La diabetes gestacional suele surgir sólo después de la vigésima semana de gestación, época en que las hormonas anti-insulina comienzan a ser producidas en gran cantidad.

La diabetes gestacional está asociada a diversos problemas para el feto, incluyendo parto prematuro, problemas respiratorios, hipoglicemia después del parto, bebés de un tamaño arriba de lo normal y mayor riesgo de diabetes tipo 2 para la madre y para el hijo.

Hablaremos específicamente sobre la diabetes gestacional en un texto específico que será escrito en las próximas semanas.

PRE-DIABETES

La pre-diabetes es la situación en la cual el organismo no logra mantener la glicemia en niveles normales, pero ésta aún no se encuentra suficientemente elevada como para diagnosticar una diabetes.

En personas con funcionamiento normal de la insulina, la glicemia de ayuno (por lo menos 8 horas de ayuno) se encuentra siempre por debajo de los 100 mg/dl. Para el diagnóstico de diabetes es necesario una glicemia de ayuno que persista por encima de los 126 mg/dl. Por lo tanto, todos aquellos con glicemia de ayuno entre 100 y 125 mg/dl son considerados pre-diabéticos.

Habitualmente, lo que ocurre en los pacientes con glicemia de ayuno alterada es una falta de respuesta del organismo a la insulina producida. El páncreas puede funcionar bien, pero las células no responden como deberían a la insulina presente en la sangre, de tal manera que el paso de la glucosa hacia los tejidos quede perjudicada. La principal causa de esta resistencia a la insulina es el exceso de peso y la acumulación de grasa en la región abdominal. Las células de grasa tienen más dificultades en utilizar la insulina de lo que tienen las células de los músculos. Además de eso, el exceso de grasa produce varios mediadores químicos disminuyen el efecto de la insulina en el cuerpo. Como podemos ver, los factores de riesgo y los mecanismos de pre-diabetes son semejantes a los de la diabetes tipo 2.

Los pacientes con pre-diabetes presentan elevado riesgo de evolucionar hacia la diabetes tipo 2 en corto/medio plazo. En realidad, de cada 100 pacientes diagnosticados con pre-diabetes, 11 desarrollan diabetes en el plazo de apenas un año. En 10 años, más del 50% de los pacientes habrán evolucionado hacia la diabetes.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: O QUE É DIABETES?

Share this article :
Pedro PinheiroAutor del artículo
Pedro Pinheiro. Médico egresado de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) en 2002. Diploma reconocido por la Universidad de Oporto, Portugal. Título de especialista en Medicina Interna de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ) en 2005. Título de nefrólogo de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ) y de la Sociedad Brasileña de Nefrología (SBN) en 2007. Título de Nefrólogo del Colegio Portugués de Nefrología.
 
Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Copyright © 2012. Salud y Síntomas - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Modificado por: Pedro Pinheiro