Actualizado en 21/06/2013

EXAMEN PARA EL VIH

Se estima que más de 33 millones de personas en todo el mundo están actualmente contaminadas con el virus del VIH. Anualmente, entre 2,5 y 3 millones de nuevas personas se infecta con el virus. Cerca de 1/3 de los individuos contaminados no saben que son portadores del VIH, pues nunca realizaron un examen para el diagnóstico, el cual es llamado de serología para el VIH.

Desde la década de 1980, cuando los primeros exámenes para el VIH fueron desarrollados, muchas cosas cambiaron, principalmente en relación a la ventana inmunológica, que inicialmente era de hasta 6 meses y hoy disminuyó a menos de 1 mes.

La serología para el VIH es un examen muy importante, pues el diagnóstico precoz aumenta las posibilidad de que el paciente viva, con el virus, de forma saludable por muchos años. Además, saber que es portador del VIH reduce el riesgo de transmisión para otras personas.

Este artículo abordará los siguiente puntos sobre los exámenes de diagnóstico para el VIH:

Tipos de exámenes disponibles.
Ventana inmunológica actual.
Cuándo repetir el examen para el VIH.
Falso positivo para el VIH.
Falso negativo para el VIH.
Examen rápido para el VIH.

Tipos de exámenes para el VIH actualmente disponibles

Existen dos tipos de exámenes para detectar el VIH: el examen rápido para el VIH y la serología tradicional.

Serología para el VIH

La serología tradicional existe desde 1985 y es conocida como ELISA (Enzyme-Linked Immunoabsorbent Assay). El ELISA puede ser usado para varias enfermedades además del VIH, y es una técnica que permite la detección de anticuerpos específicos en la sangre. En este tipo de examen no se investiga directamente la presencia de virus, mas sí la existencia de anticuerpos contra el mismo. Existen otras metodologías además del ELISA para detectar anticuerpos contra el virus VIH, como el MEIA, EQL y ELFA y CMIA, pero el ELISA es el método más popular, por ello hablaremos del mismo.

La lógica del examen es simple, sólo habrá anticuerpos contra el VIH en la sangre si el paciente ha sido contaminado por el virus. Las personas que nunca tuvieron contacto con el VIH no tienen como desarrollar anticuerpos contra el mismo. Nuestro sistema inmune sólo logra producir anticuerpos contra una determinada enfermedad si hubiese sido previamente expuesta a su agente causante, sea este un virus o una bacteria.

Serología para HIV
Los anticuerpos son proteínas producidas con el objetivo de combatir agentes infecciosos específicos. Una vez que el virus del VIH ha entrado en nuestro organismo es inmediatamente capturado por las células de defensa y su estructura es analizada. A partir de este análisis, el sistema inmune se torna capaz de producir anticuerpos directamente destinados a combatir este invasor. Siempre que entramos en contacto con algún germen por primera vez, el cuerpo demora algún tiempo en analizar su estructura y producir anticuerpos específicos. No obstante, una vez reconocido, el paciente tendrá anticuerpos para el resto de su vida. Un anticuerpo contra el VIH sólo ataca al virus del VIH, y resulta inofensivo para otras infecciones, como por ejemplo una gripe o la varicela.

El tiempo que transcurre entre el momento de la contaminación por un virus y la producción de anticuerpos suficientes para ser detectados en la serología es llamado de ventana inmunológica. Por lo tanto, cuando decimos que un examen tiene una ventana inmunológica de 3 meses, eso significa que el examen sólo dará positivo 3 meses después de que el paciente haya entrado en contacto con el determinado virus o bacteria.

En las últimas décadas, la serología para el VIH evolucionó mucho. La primera generación, usada en la década de 1980, demoraba hasta 6 meses para conseguir detectar anticuerpos. Hoy día estamos en la cuarta generación del ELISA, que es superior a las generaciones antiguas no sólo por el hecho de identificar anticuerpos contra el VIH más precozmente, sino también por investigar el antígeno P24, una proteína existente en el virus VIH. El ELISA 4ª generación es, por lo tanto, un examen doble que busca anticuerpos y al propio virus. De este modo, la ventana inmunológica es mucho más corta y el examen logra detectar infecciones en menos de 4 semanas (en algunos casos en hasta 2 semanas).

Las serologías actuales buscan la presencia de anticuerpos contra el VIH-1 (subtipo más común y agresivo) y VIH-2 (subtipo menos contagioso y menos agresivo).

Liberación del resultado para el paciente

Actualmente la tasa de falso negativo, es decir, resultados negativos en pacientes positivos, para el ELISA es de 0,001%, si el examen es realizado respetando la ventana inmunológica de 1 mes. Esto significa que un examen de VIH negativo hecho por un ELISA de 4ª generación es un resultado muy confiable. Cabe destacar, nuevamente, que es necesario respetar la ventana inmunológica.

ELISA NEGATIVO PARA VIH: siempre que un paciente se realiza una serología para VIH y el ELISA es negativo, el resultado es liberado para el paciente sin necesidad de otros exámenes. El protocolo indicado es proporcionar la siguiente frase: «No reactivo para VIH».

ELISA POSITIVO PARA VIH: cuando el ELISA arroja un resultado positivo para el VIH, necesita ser confirmado por otro examen, que puede ser uno de los tres métodos siguientes:

- Western blot
- Inmunoblot
- Inmunofluorescencia indirecta para el HIV-1

El resultado positivo sólo es liberado si el examen confirmatorio también resulta positivo. El Western blot, por ejemplo, tiene una precisión de 99,7%. Cuando tenemos dos resultados positivos (ELISA + WB) la posibilidad de falso positivo es descartable.

El resultado positivo en las dos técnicas es liberado como: «Reactivo para VIH».

ELISA INDETERMINADO: algunas veces el ELISA presenta un resultado dudoso, y es incapaz de afirmar si existe o no la presencia de anticuerpos en la sangre. En estos casos con resultado indeterminado, el laboratorio suele entrar en contacto con el paciente para solicitar una nueva muestra de sangre para que el examen pueda ser realizado de nuevo. El laudo del laboratorio suele referir: «Muestra indeterminada para VIH». Este hecho significa que hubo un problema técnico con la muestra, que la tornó incapaz de proporcionar un resultado confiable.

Cuando el ELISA es positivo, pero el examen confirmatorio con Western blot es negativo, el resultado también es liberado como “Muestra indeterminada para VIH”. En estos casos, el paciente debe volver al laboratorio en 30 días para colectar una nueva muestra de sangre.

Algunos factores aumentan el riesgo de un resultado indeterminado, entre ellos el embarazo, la presencia de enfermedades autoinmunes y vacunación reciente contra la gripe.

¿Cuándo es necesario repetir un examen no reactivo?

El examen no reactivo para VIH es generalmente un resultado definitivo. Como ya fue referido, si es respetada la ventana inmunológica de un mes, el riesgo de falso negativo es muy bajo. No obstante, si el paciente cree que fue contaminado o fue expuesto a una situación con elevado riesgo de contaminación, como sexo sin protección o accidentes con agujas, se sugiere la repetición del examen después de 30 días. Si esta situación de riesgo sucede con alguien sabidamente VIH, es decir, si el paciente tiene certeza de que fue expuesto al virus VIH, se sugiere que el examen no reactivo sea repetido dos veces, una a los tres meses y otra a los seis meses, para descartar los raros casos de conversión tardía. Es importante destacar que incluso en los pacientes expuestos al VIH, un examen inicial negativo torna el riesgo de contaminación muy bajo. La repetición es indicada apenas porque hay casos raros de seroconversión tardía y casos aún más raros de falso negativo (no existe examen de laboratorio 100% perfecto).

En los pacientes que hacen el examen para VIH apenas por rutina o sin que exista una situación de riesgo relevante, un único resultado negativo es suficiente, sin que sea necesaria la repetición del examen.

Examen rápido para el VIH

Los exámenes rápidos para el VIH ganaron mucha popularidad a partir de los años 2000. El examen rápido es aquel capaz de liberar el resultado en apenas 30 minutos. Este examen puede ser realizado con una pequeña muestra de sangre colectada a través de un agujerito en el dedo o a través de la saliva, dependiendo del tipo de examen usado.

Los exámenes rápidos para el VIH tienen una sensibilidad un poco menor que la de los exámenes serológicos tradicionales, no obstante, aun así, su tasa de falso negativo es bajísima. Por lo tanto, un resultado negativo en el examen rápido tiene el mismo valor del resultado negativo en la serología tradicional. Un resultado positivo debe ser confirmado por la serología tradicional.

En general, se indica el examen rápido en aquellos casos en los que se desea un resultado más inmediato. Es importante, por ejemplo, para profesionales que se accidentan con agujas (en este caso, el examen se realiza en el profesional y en el paciente) o en embarazadas que llegan al parto sin haberse realizado exámenes prenatales.

Los pacientes con exposición al VIH o con comportamiento de riesgo reciente deben dar preferencia al examen tradicional, pues este sigue siendo el mejor examen para el VIH.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: TESTE PARA HIV | Sorologia para HIV