Actualizado en 19/06/2013

ANEURISMA DE LA AORTA ABDOMINAL

El aneurisma es una dilatación en un segmento de una arteria, que surge por una fragilidad de la pared de la propia arteria. Tener un aneurisma es siempre un riesgo, pues una arteria con una pared débil y dilatada presenta mayor probabilidad de romperse, provocando sangrados voluminosos.

El aneurisma de la aorta —la arteria más grande y de mayor calibre de nuestro cuerpo— ocurre cuando una región de este largo vaso sanguíneo se torna más débil, dilatándose hacia la inmensa presión que la sangre ejerce dentro de las arterias.

En este artículo vamos a explicar el aneurisma de la aorta abdominal, esto es, los aneurismas que surgen en el segmento de la arteria aorta localizada en la región del abdomen. Los aneurismas de la aorta torácica serán abordados en otro texto.

Para informaciones sobre los aneurismas cerebrales, lea: ANEURISMA CEREBRAL | Síntomas y tratamiento

A continuación, vamos a abordar los siguientes puntos sobre el aneurisma de la aorta abdominal:

  • Qué es un aneurisma.
  • Qué es la arteria aorta.
  • Factores de riesgo para un aneurisma de aorta abdominal.
  • Síntomas del aneurisma de la aorta.
  • Riesgo de ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal.
  • Síntomas del aneurisma de la aorta abdominal.
  • Tratamiento del aneurisma de la aorta abdominal.

¿Qué es un aneurisma?

Los aneurismas son definidos como una dilatación focal en una arteria, con un aumento de al menos 50% del diámetro normal. Ejemplo: una región con 3 cm en una arteria que posee 2 cm de diámetro.

Los aneurismas surgen cuando la pared de una arteria se encuentra enferma y debilitada. Las arterias lidian con presiones sanguíneas muy elevadas y necesitan tener paredes fuertes y elásticas para no ceder, incluso cuando hay un gran aumento de la presión arterial. Si un segmento de una arteria por algún motivo se torna más débil, la presión de la sangre causará lentamente una dilatación en dicha región, pudiendo, en el futuro, alcanzar su límite de expansión y romperse.

Como las arterias transportan grandes volúmenes de sangre bajo elevada presión, la ruptura de una de estos vasos suele causar una intensa hemorragia y elevado riesgo de muerte. Cuanto mayor es el diámetro de un aneurisma, mayor será el riesgo de romperse.

¿Qué es la arteria aorta?

La arteria aorta es la arteria más grande y de mayor calibre de nuestro cuerpo. La aorta nace en la salida del ventrículo izquierdo del corazón, lo que significa que es el primer vaso sanguíneo en recibir la sangre bombeada por el corazón. Toda la sangre del organismo obligatoriamente pasa por la arteria aorta antes de ser distribuida en el resto del cuerpo.

Después de salir del corazón, la aorta hace una gran curva, llamada de arco aórtico, y libera sus primeras ramas, que llevarán la sangre hacia los miembros superiores y a la cabeza. La aorta sigue, entonces, en dirección a la parte inferior del cuerpo, atravesando todo el tórax y el abdomen.

Aneurisma de la aorta abdominal

Conforme la aorta desciende, su diámetro se torna progresivamente menor. La aorta nace en la salida del ventrículo izquierdo con cerca de 3,5 cm de diámetro, disminuye a 2,5 cm después del fin del arco aórtico y presenta cerca de 1,5 cm en el segmento debajo de los riñones.

Conforme la aorta desciende, decenas de ramificaciones son lanzadas, a fin de nutrir tejidos y órganos a lo largo del cuerpo, incluyendo intestinos, estómago, bazo, hígado, riñones, etc. En la parte más baja del abdomen, la arteria aorta se bifurca, transformándose en las arterias iliacas, responsables por la irrigación de los miembros inferiores y de la pelvis.

Técnicamente, la aorta abdominal se inicia luego del paso de la arteria por el diafragma, estructura que separa físicamente al tórax del abdomen.

Factores de riesgo para el aneurisma de la aorta abdominal

La mayoría de los aneurismas de la arteria aorta surgen en la aorta abdominal. De estos, más del 90% se localizan abajo del nivel de las arterias renales, como en la ilustración de arriba.

El principal factor de riesgo para un aneurisma de aorta es la edad del paciente. Los aneurismas de la aorta abdominal no son comunes en personas con menos de 50 años. Su incidencia comienza a subir a partir de los 60 años, alcanzando un pico en los individuos entre 75-80 años de edad. Cerca del 10% de la población arriba de los 60 años posee un aneurisma de la aorta abdominal, sin embargo la mayoría son aneurismas pequeños con bajo riesgo de ruptura.

Además de la edad, hay otros factores que aumentan el riesgo de que una persona desarrolle un aneurisma de la aorta abdominal:

  • Cigarrillo: fumar aumenta significativamente el riesgo de aneurismas de la aorta. Más del 75% de los aneurismas de gran porte ocurren en fumadores. El riesgo está directamente relacionado a la cantidad y al tiempo de consumo de tabaco.
  • Sexo: los hombres presentan de 4-6 veces más riesgos de desarrollar aneurismas de la aorta.
  • Antecedentes familiares: hay una clara asociación genética en el riesgo de desarrollar un aneurisma de la aorta. Quien tenga una familiar cercano con antecedente de aneurisma de la aorta abdominal presenta mayor riesgo de padecimiento.
  • Obesidad: los pacientes obesos presentan mayor riesgo.
  • Aneurismas en otras arterias: los pacientes que poseen aneurismas en otras arterias del cuerpo, principalmente en los miembros inferiores, presentan elevado riesgo de desarrollar aneurismas en la aorta abdominal.

Algunas enfermedades también están relacionadas con el desarrollo de aneurismas de la aorta abdominal, entre ellas podemos citar:

- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
- Hipertensión, principalmente si es grave y está bien controlada (lea: HIPERTENSIÓN ARTERIAL).
- Enfermedad coronaria (lea: INFARTO DE MIOCARDIO | Causas y Prevención  ).
- Colesterol elevado (lea: COLESTEROL ALTO).
- Vasculitis.
- Síndrome de Marfan.
- Síndrome de Ehlers-Danlos.

Riesgo de ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal

Es importante resaltar que no todo aneurisma de la aorta abdominal se encuentra bajo riesgo de ruptura a corto plazo. Dos factores deben ser siempre observados cuando se evalúa el riesgo de rotura de un aneurisma: tamaño y velocidad de crecimiento.

Los estudios demuestran que los aneurismas con diámetro menor que 4 cm no presentan riesgo de ruptura y aneurismas con hasta 5,5 cm presentan riesgo muy bajo. Las posibilidades de que un aneurisma de la aorta abdominal se rompa en el intervalo de un año son las siguientes:

0% para aneurismas menores que 4,0 cm de diámetro.
0,5 -5% para aneurismas entre 4,0-4,9 cm de diámetro.
3 -15% para aneurismas entre 5,0-5,9 cm de diámetro.
10-20% para aneurismas entre 6,0-6,9 cm de diámetro.
20-40% para aneurismas entre 7,0-7,9 cm de diámetro.
30-50% para aneurismas a partir de 8,0 cm de diámetro.

En relación a la velocidad de expansión de los aneurismas, sabemos que aquellos que crecen cerca de 0,5 cm en seis meses también presentan elevado riesgo de romperse.

Síntomas del aneurisma de la aorta abdominal

La mayoría de los aneurismas de la aorta abdominal son pequeños y no causan ningún síntoma. En realidad, la mayoría de las personas que tienen un aneurisma no sabe que lo tienen. Muchos aneurismas de la aorta son descubiertos por accidente durante la realización de un ultrasonido o tomografía computarizada del abdomen que se ha solicitado por algún otro motivo médico.

Conforme el aneurisma crece, algunos señales y síntomas pueden comenzar a ser perceptibles. Cerca del 30% de los aneurismas son descubiertos después de la detección de una pequeña masa pulsante cerca del ombligo. Algunos aneurismas pueden causar dolor en el abdomen o en la espalda, y acaban por ser diagnosticados durante la investigación de este dolor.

Lamentablemente, la mayoría de los aneurismas crece sin causar síntomas, y el paciente sólo llega a descubrir la lesión en la aorta cuando esta se rompe. La ruptura de un aneurisma de la aorta abdominal suele provocar intenso dolor abdominal y evolucionar rápidamente hacia un choque circulatorio debido a la gran pérdida sanguínea. Cerca del 65% de los pacientes fallecen antes de llegar al hospital. En algunos casos, no obstante, el sangrado de un aneurisma roto puede ser temporalmente contenido por algunas estructuras intra-abdominales, dando tiempo al paciente para recibir la atención médica.

Tratamiento del aneurisma de la aorta abdominal

La corrección de un aneurisma de la aorta abdominal se realiza a través de cirugía. Una vez que la rotura ha ocurrido, la tasa de éxito es más baja de lo que sería si la cirugía se hubiese realizado electivamente, antes de la ruptura. Por lo tanto, el objetivo del tratamiento es corregir el aneurisma antes de su rotura.

Pero, ¿todos los aneurismas de la aorta abdominal necesitan ser operados?

La respuesta es no. La reparación quirúrgica de una aneurisma es una compleja cirugía y trae riesgos. La cirugía está indicada en los casos en que el riesgo de rotura del aneurisma a corto plazo es mayor que el riesgo de cirugía en sí. Por lo tanto, la cirugía generalmente no es aconsejable si usted tiene un aneurisma menor que 4,0 cm de diámetro. En estos casos el paciente debe apenas realizarse ultrasonidos abdominales regularmente (cada 6 meses) para confirmar que el aneurisma se encuentra estable, sin crecimiento y sin riesgo de rotura a corto plazo.

Pacientes con un aneurisma entre 4,0-5,5 cm deben discutir las opciones con el médico. La mejor solución dependerá del riesgo quirúrgico del paciente y del riesgo de rotura a corto plazo del aneurisma. En estos casos, las características que influyen en la decisión incluyen:

- El tamaño y la tasa de crecimiento de los aneurismas.
- Presencia de dolor abdominal.
- La existencia de otros aneurismas.
- Riesgo quirúrgico. Los pacientes con múltiples enfermedades cuyo riesgo quirúrgico es elevado deben, preferiblemente, evitar la cirugía.

En los pacientes en que la cirugía está indicada, existen dos opciones quirúrgicas.

La cirugía tradicional consiste en la remoción de todo el segmento aneurismático y sustitución por un injerto (prótesis). Esta es una operación de gran porte y, como ya se dijo, conlleva algunos riesgos. No obstante, es exitosa en la mayoría de los casos. El injerto generalmente funciona bien por el resto de la vida del paciente.

La cirugía tradicional lleva de 4-6 horas y se realiza bajo anestesia general. Después de la cirugía, el paciente es trasladado a la unidad de terapia intensiva para el monitoreo. Los pacientes generalmente son capaces de tener el alta después de cuatro a siete días, y pueden retomar sus actividades normales en cerca de cuatro a seis semanas.

Un procedimiento quirúrgico más reciente y menos invasivo, llamado reparación endovascular, ha presentado éxito en la reparación de los aneurismas de la aorta. En esta técnica, un injerto (stent) es llevado hasta el lugar del aneurisma a través de la cateterización de una arteria de los miembros inferiores, generalmente la arteria femoral. La técnica es semejante a la implantación de stents en el ceteterismo cardiaco.

La técnica endovascular es más segura, pues no es exactamente una cirugía. El proceso habitualmente lleva entre 1-3 horas y los pacientes suelen dejar el hospital dentro de 1-2 días. Las actividades normales pueden ser retomadas de 2-6 semanas.

Pero no todo es perfecto. Hay menos experiencia, menos datos sobre resultados a largo plazo, y la tasa de éxito de la técnica endovascular no es tan alta como la de la cirugía abierta. Además, con el tiempo, el stent puede salirse del lugar, obligando a la realización de un nuevo procedimiento.

Actualmente los stents son más indicados en pacientes de avanzada edad, con múltiples condiciones médicas que aumentan el riesgo de la cirugía convencional.

Este texto fue traducido por Carlos Ordóñez.
Versión en portugués: ANEURISMA DA AORTA ABDOMINAL